Si buceás en mí, sabés que:
el eje puede ser uno solo,
dejo puertas sin cerrar,
al admirar me pierdo.
Que puedo juntar lágrimas, pero nunca llorar la alegría de quererte.
Los centros pueden estallar, puedo estar en silencio, las revelaciones son incesantes, nunca niego un desenlace.
Que las letras no pueden borrarme y mis ojos no pierden el brillo.
Podés sumergirte en mi nada,
entender que fue fuego arrojado al vacío
y que sobrevivió al naufragio de lo que podía ser.
Yo te beso con la mirada.
domingo, 11 de noviembre de 2012
lunes, 1 de octubre de 2012
martes, 14 de agosto de 2012
Antes (de antes de antes)
"- Estás más hermosa que
nunca.
- Para mí, el tiempo no pasó.
- Gracias.
- Es que te quiero,
¿sabés?"
Me
resuena en la cabeza esa canción... "te amaré...". ¿Cuándo la
escuché por primera vez? Qué momento, días y meses de mierda. ¿Alguna vez dejó de sonar? Ahora que cuento el tiempo...
Qué
absurdo que es esto. Sos absurdo. Yo soy soberbia. Podía soportar estar ahí, pero ya no. ¡Ah! Es como si me sacudieran el alma. No se puede explicar,
es inútil y todo intento debe ser mirado con benevolencia. Es, en cierto punto,
digno de lástima. Por supuesto, eso del alma es una expresión metafórica,
porque no tengo idea de qué es el alma. Es decir, si es que existe. Pero queda
claro, es agonía. (¿Cuántas veces dije agonía?).
Directamente,
no sé en qué momento dejó de estar bien. Quiero decir, ¿por qué aún no volvió a estar bien? La intermitencia es
una cagada, no hay otra forma de calificarla. El correo ya no trae más cartas y yo me siento una eterna
idiota.
Agota
controlar tanta porquería que hace fuerza para salir desde adentro todos los
días. Y no deja de haber mierda alrededor.
Cita obligada:
"Quiero decir que pongamos que uno comprende que todo es absurdo, entonces no puede ser tan absurdo porque uno es consciente de que es absurdo y la conciencia de ello es lo que le otorga sentido. ¿Me entienden? Es un pesimismo optimista."
C. Bukowski.
Quiero volver a donde estaba antes. O a antes
de antes de antes, mejor. ¿Alguna vez te preguntaste si cuando te conozcan,
alguien va a saber quién sos? ¿Lo sé yo? ¿Quién sos?
Hay gente que es tan idéntica a todo, que
resulta aburrido, ya es un cliché, ahora quiero ser normal, así dejo de ser
normal.
No estuve quieta mucho tiempo. Hasta respiré hondo y bajé a
los antros más decadentes con las mejores intenciones, que quedaron en
intenciones. Intenté con la abstracción y aposté por la paz, pero llegó tarde a
mi cumpleaños, y se fue temprano.
Con frecuencia pienso
que tengo que dejar de hablar, que es necesario, imperante.
Nunca lo logro. Sin excepción. Me fuerzan a hablar, a decir algo, a
soltar un montón de palabras que muchas veces no quieren decir nada.
Mucho no tiene nada que ver con esto, por
fortuna. Y muchas cosas sí. Y casi todo tiene que ver conmigo. Y mucho de todo,
no.
Pero, a falta de transiciones que nos devuelvan a una admiración silenciosa, ¿cómo no hablar?
***
Cita obligada:
"Quiero decir que pongamos que uno comprende que todo es absurdo, entonces no puede ser tan absurdo porque uno es consciente de que es absurdo y la conciencia de ello es lo que le otorga sentido. ¿Me entienden? Es un pesimismo optimista."
C. Bukowski.
Me
remito, entre otras cosas, a:
Graficado en:
Y
simplificado en:
lunes, 6 de agosto de 2012
"Don't try"
![]() |
| Charles Bukowski |
"(...)
hay algo mal en mí
además de la
melancolía”
Antología: http://www.arquitrave.com/libreria/librospdf/charles_bukowski.pdf
Born into this (2003)
lunes, 30 de julio de 2012
Desencantos del ácido
(y un comienzo).
No eran necesarias muchas explicaciones.
3.
"Do you miss me? No, I will."
V
1.
Tres años insistentes y excelentes, cuatro meses veloces y un momento
que no recuerdo.
Un año. Una noche interminable y otra lúgubre.
Tal vez, paz.
2.
Aunque soy feliz. "¿Estoy más allá de toda comprensión?"2.
No eran necesarias muchas explicaciones.
3.
"Do you miss me? No, I will."
jueves, 12 de julio de 2012
lunes, 11 de junio de 2012
Primero y último
Introducción
Makes me wanna say
Desenlace
Give me one more medicated peaceful moment
sábado, 26 de mayo de 2012
felizmente...
El sonido de la tensión,
qué mal se oye.
"Andá a saber hasta
cuándo va a durar": hay gente que dice esto de forma tan liviana, como si
un ser humano fuera equiparable a una batería de celular.
A veces la gente necesita
verse del otro lado para entender. Pero entiende de verdad.
Inspiración: pasá y
charlamos!
Tengo que olvidar. Mi mente
fue demasiado lejos. Olvidarlo, pequeño gesto de la memoria.
Hoy voy a vivir. No a morir
lentamente.
Me siento una hormiga
quemada con lupa.
Sesentona larga. Taco
aguja. Pelo teñido y peinado en peluquería. Uñas largas, de color oscuro. Camperita de cuero entallada. Leve joroba en la espalda. Evidente debilidad en
las piernas. Por favor, que nadie me deje llegar a eso. POR-FA-VOR!
Soportar prioridades ajenas
y dejar de lado las propias no es buen negocio para el alma. Definitivamente
no.
Mi madre es una judía
encubierta.
Soñé, soñé, soñé con uno...
desperté y pensé, pensé, pensé en otro.
Sé que tenés novia, chico
misterioso. ¿A qué universo emigraron los solteros? ¿y en qué momento?
Él, a los gritos:
"Goool! Goooool! Vamos, carajo!"
Ella, suave, seca: "Shh,
Leonardo."
Silencio.
Ay! mis vecinos... ¿cómo
serían los domingos sin ellos?
Meryl.
Some crazy shit.
jueves, 17 de mayo de 2012
IV
Hoy te vi y tuve un impulso tan irresistible de correr a buscarte, que me hice un lío y cuando salí habías desaparecido. Como resultado, se abrieron todos los remaches que dedos triviales habían compuesto torpemente. Diagnóstico: incurable y sentenciada. Para siempre y hasta nuevo aviso.
Mientras tanto, sigo pidiendo una buena dosis de anestesia.
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.No necesito de ningún esfuerzo para que todo, por pálido que sea, se esfume sin dejar ningún resabio de absolutamente nada. Ni sorpresa, ni afecto, ni odio, ni una impresión duradera.
.Lo cierto es que la vida se ha vuelto tan intratable, que a diario algunas horas resultan insoportables. Lo cierto es, además, que a veces desearía no haberme destruido.
.Mi crueldad cedió al deseo de protección.
Vano.
Y demoledor.
Cualquiera sea el punto en que se extravíe
Desandará lo recorrido
Y se convertirá en lo que no quiere ser:
En lo Hiriente y en lo Egoísta
Y en lo Miserable.
.Voy a repetir tu propia historia.
Estoy tan maldita como vos.
Al parecer, contamina.
Y no olvides.
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.FUE un choque con un efecto anticipado
el significado, más que nulo.
O no. No hizo más que acentuar la corporeidad palpable, actual, de mi historia.
Nada de lo que digas o hagas puede siquiera desafiarla.
Evito la cobardía de arrastrarte en mi condena.
domingo, 6 de mayo de 2012
Finalmente conseguí las Cartas a Théo, de Van Gogh. Acá. un fragmento de la carta que inspiró a Spinetta para escribir la canción "Cantata de puentes amarillos". Ya había puesto un pedacito, más corto, y que forma parte de este, pero ahora lo encontré completo. Así se termina de entender de qué habla.
Julio de 1880
"Pues hay holgazanes y holgazanes.
Existe el que es holgazán por pereza y debilidad de carácter, por la bajeza de su naturaleza; tú puedes, si lo juzgas bien, tomarme por uno de éstos. Luego, está el otro holgazán, el que es holgazán verdaderamente a pesar de sí mismo, que es corroído por dentro por un gran deseo de acción, que no hace nada porque encuentra imposible hacer nada, ya que está aprisionado en alguna cosa, por decirlo así, porque no tiene lo que necesitaría para ser productivo, porque la inevitabilidad de las circunstancias lo ha reducido a este estado. Tal persona no siempre sabe por sí misma lo que podría hacer, pero siente,“por instinto, ¡aún así, soy bueno en algo! ¡Siento que tengo una razón de ser! ¡Sé que podría ser un hombre diferente! Entonces, ¿para qué podría ser útil, para qué podría servir? ¡Hay algo dentro mío, pero ¿qué es?!” Ese es un holgazán completamente diferente; tú puedes, si lo juzgas bien, tomarme por uno de éstos.
“Un pájaro enjaulado en primavera sabe poderosamente bien que hay algo para lo cual serviría, siente poderosamente bien que hay algo que hacer, pero no puede hacerlo. ¿Qué será? No lo recuerda bien: luego, tiene ideas vagas y se dice: “los demás hacen sus nidos y tienen sus pequeños y los crían”; y luego se golpea el cráneo contra los barrotes de la jaula. Y la jaula queda ahí y el pájaro está loco de dolor.
““Ese es un holgazán”, dice otro pájaro que pasa, “ése es una especie de rentista”. Empero el prisionero vive y no muere, nada aparece por fuera de lo que le pasa adentro; está bien de salud, está más o menos alegre bajo los rayos de sol. Pero viene la estación de las migraciones. Ataque de melancolía. “Sin embargo –dicen los niños que lo cuidan en su jaula–, tiene todo lo que necesita”. Pero él sigue mirando, afuera, el cielo hinchado, cargado de tormenta, y siente, dentro de sí, rebelión contra la fatalidad. “Estoy enjaulado. Estoy enjaulado. Y, por lo tanto, no me falta nada. Imbéciles. ¡Ah, por piedad, la libertad! ¡Ser un pájaro como los demás pájaros!””.
Un hombre holgazán como aquel se parece a un pájaro holgazán como este.
Y es a menudo imposible para los hombres hacer algo, prisioneros en no sé qué clase de horrible, horrible,muy horrible jaula. También existe, lo sé, liberación, liberación tardía. Una reputación arruinada, con razón o sin razón, la pobreza, la inevitabilidad de las circunstancias, las desgracias; que crean prisioneros.
Puede suceder que no siempre seas capaz de decir qué es lo que te confina, te empareda, lo que parece enterrarte, y aún sientes la existencia de no sé qué barrotes, no sé qué puertas, muros.
¿Es todo eso imaginario, una fantasía? No lo creo; y entonces te preguntas a ti mismo, Dios mío, ¿será por mucho tiempo?, ¿será para siempre?, ¿será para toda la eternidad?
Sabes, lo que hace desaparecer a la prisión es todo afecto, profundo y serio. A base de ser amigos, de ser hermanos, a amar; así se abre la prisión por un poder soberano, a través del hechizo más poderoso. Pero aquel que no tiene esto permanece en la muerte. Pero cuando el sentimiento renace, renace la vida."
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| Noche estrellada sobre el Ródano |
lunes, 16 de abril de 2012
inercia
III
No quiero permitirme el intento. Hacerlo sería un fracaso absoluto.
Mi propio escepticismo es un pésimo punto de partida. Posiblemente lo entiendas.
No quiero permitirme el intento. Hacerlo sería un fracaso absoluto.
Mi propio escepticismo es un pésimo punto de partida. Posiblemente lo entiendas.
No aprendí a encerrar mi pensamiento ni a doblegar mi intransigencia. Es un espacio imposible de ocupar. Es quemarse con lo que se vuelve inalcanzable.
Enciende
Enciende
un nuevo hilo plateado,
la luz que entra por la ventana,
la escalinata que lleva a tu cielo,
la música que me alcanza el viento,
la perfección de lo irrepetible.
La belleza despiadada de lo común.
Tu boca de risa difícil.
sábado, 31 de marzo de 2012
Siete versiones
Nina Simone
Chet Baker
Billie Holiday
Ella Fitzgerald
Miles Davis All-Stars (instrumental)
John Coltrane Quartet (Instrumental)
George Benson
etc.
Primero escuché el de Nina Simone. Después viajé. Un tema que descubrí ayer y algunas de sus versiones. Reconciliación.
viernes, 16 de marzo de 2012
Desencantos del ácido
I
Me reencontré en medio de la nada.
Con mi desnudez translúcida.
Mis dedos fríos.
Mi insensibilidad olvidada.
Mi razón enferma.
Mi piel quebrada.
Allané caminos por lluvias y ladrillos
Caminé los laberintos de la memoria
Desperté noches dormidas
Escuché tristezas infinitas desgranarse
Lloré penas ajenas y propias
Conduje casi hasta el desmayo
Fui lo impensado y lo invisible.
El último pasaje nocturno
Vas a recordarme, aunque nunca lo grites.
Que casi todo es la misma mierda
Que estás al revés.
Una forma a disposición,
en el perfil sobrevaluado,
mezquino, decepcionante,
de ficciones y realidades imperecederas.
Te pregunto
¿Qué sucede si el mundo no habla?
Si lo sabés, decímelo.
Si no lo sabés, ya nunca vuelvas a decirme nada.
Porque todo seguiría siendo inerte
y porque no tendrías nada para enseñarme.
martes, 13 de marzo de 2012
All the birds that were singing...
"A veces hay una luz al final del túnel y a veces hay un agujero oscuro.
El punto es que no obtendrás aventura en la música,
si no estás dispuesto a correr riesgos."
El punto es que no obtendrás aventura en la música,
si no estás dispuesto a correr riesgos."

The Grateful Dead es una de las bandas que más me gustan. No sé exactamente por qué, no es el tipo de música que más escucho. Tal vez es justamente eso lo que hace que me llegue tanto su música: porque me sorprendió a mí misma el hecho de que me gustara.
He escuchado, y me gustan, muchas bandas, muchos estilos, de todos lados, de varios idiomas, pero no todas las músicas nos llegan de la misma manera. Incluso, no todos los temas de una banda nos provocan las mismas sensaciones.
Cuando "descubrí" American Beauty me pasó algo que no es tan frecuente. Me llegó de una forma tan directa que es imposible, y casi inútil, explicarlo. Las melodías tienen la capacidad de transportarme. La variedad de géneros musicales que abordó The Grateful Dead, su historia, su capacidad de improvisación y la "filosofía" de la banda, muy propia de la época, también son factores que me cautivan.
No puedo decir que he escuchado todos sus discos ni que he leído todas sus letras. Asimilar y conocer la totalidad de su trabajo es algo que lleva tiempo, teniendo en cuenta que fueron muy prolíficos. Además de los discos de estudio, tienen varios en vivo. Y sus actuaciones, a veces de una duración de 6 ó 7 horas, son joyas que vale la pena tomarse el tiempo para disfrutar.
En sus letras no tratan temáticas sociales o políticas. Tampoco tienen demasiadas letras que involucren una introspección profunda en la propia alma del ser humano, como las tiene Pink Floyd, por ejemplo.
En sus letras no tratan temáticas sociales o políticas. Tampoco tienen demasiadas letras que involucren una introspección profunda en la propia alma del ser humano, como las tiene Pink Floyd, por ejemplo.
(Dicho sea de paso, esa es una de las razones por las que Pink Floyd también me llega, a pesar de que fue una banda a la que empecé a escuchar tarde. Sus letras son brillantes, ahondan en los pensamientos, sentimientos, miedos e instintos más profundos y reprimidos del hombre. No sé por qué nunca antes le había dado mucha pelota, pero me alegro de haberlo hecho.)
Las letras de The Grateful Dead son casi siempre sencillas, con mensajes y metáforas simples. Transmiten experiencias e identifican sentimientos que cualquiera puede tener. Tampoco la calidad de las voces de The Grateful Dead destaca de forma sobresaliente sobre otras bandas, a pesar de que son geniales. Y sigue siendo diferente...
Acá, dos discos completos, American Beauty e Infrared Roses, más algunas palabras de Jerry García para el que tenga ganas de leer en inglés.
Para mí, es una banda de escucha obligatoria.Primero. American Beauty (1970).
"He pasado toda mi vida buscando aquello que aún no ha sido cantado..."
Jerry García fue guitarrista y voz de la banda. Los miembros de The Grateful Dead se consideraban a sí mismos como participantes igualitarios en su producción. Tenían una posición fuertemente democrática y no existía para ellos un líder, aunque por el hecho de haber sido la voz principal, Jerry García siempre fue considerado por el público como la cabeza de la banda. Yo lo veo como un personaje hipnotizante.
“(…) the function that musicians have and the discipline required to become a good musician are things that people who aren't into some kind of discipline don't understand.You have to have a certain kind of discipline to get around to learn how to play an instrument anyway. It's not a question of where it comes from. With most musicians it comes from loving music, and so you develop a kind of discipline out of that without even knowing what it is.But the point is that you've devoted your life to something, and you do it mostly as an experience that you alone can understand. Later on, your music is something you can share with other people because of the effort you've made. But it's that early effort that counts. Nobody supports that effort. It's the effort where someone says, "Hey man, how'd you like to go partying?" "No, I think I'll stay home and play." And anyone who's a good musician has spent a certain amount of his life in that world.”Segundo. Infrared Roses (1991. Compilado de temas en vivo).
"He llegado a muchos mundos, desde que me fui de casa por primera vez..."
En la época, era corriente el uso de drogas como el LSD, la heroína y la marihuana en el ambiente de la música. A partir de 1964, el escritor Ken Kesey, con su grupo "Los Bromistas Alegres", comenzaron a recorrer los Estados Unidos organizando reuniones abiertas de consumo de LSD, conocidas como Acid Tests. The Grateful Dead acompañaba al grupo, actuando en estos encuentros sobre el escenario.
Jerry García y anteriormente Brent Mydland, tecladista de la banda, murieron a causa de las drogas. Mydland falleció en 1990 a causa de una sobredosis y Jerry García falleció en 1995 mientras estaba en un centro de rehabilitación."There's a thing about playing stoned without having pressure on you to play competently. If you have the space in your life where you can be high and play and not be in a critical situation, you can learn a lot of interesting things about yourself and your relation to the instrument and music. We were lucky enough to have an uncritical situation, so it wasn't like a test of how stoned we could be and still be competent - we weren't concerned with being competent. We were more concerned with being high at the time. The biggest single problem from a practical point of view is that obviously your perception of time gets all weird. Now that can be interesting, but from a practical standpoint I try to avoid extremes of any sort, because you have the fundamental problems of playing in tune and playing with everyone else. People have to pay a lot of money to see us, so it becomes a matter of professionalism. You don't want to deliver somebody a clunker just because you're too high. I don't, anyway."
jueves, 8 de marzo de 2012
Sobre muros y puentes
Siempre volvemos al mismo sitio. Conexión fugaz, pero profunda. Tu imagen se desvaneció, pero la eterna lucha de los cuerpos quedó intacta. La piel tiene INSTINTO y MEMORIA.
¿Cómo era la nuestra? ¿Por qué nadie nos advirtió de lo necios que seremos?
Me pediste que no escapara. Dijiste que olvidamos un recuerdo cuando se vuelve borroso, y que hablar libera.
Con las primeras luces me deslicé hacia fuera. El mundo me dijo que era lo correcto y no miré para atrás.
Tu insistencia no altera mis certezas. ¿Qué pensaste cuando despertaste y había desaparecido?
El olvido llega el día en que dejamos de esperar. Prefiero el silencio y la nostalgia no ha palidecido aunque haya caminado por suelos fríos.
No habrá permanencia.
No hables ni me hagas preguntas. Cada vez que lo hacés, iluminás y oscurecés mi vida.
La casualidad nos ofreció horas perfectas. Realmente, eso es todo lo que importa.
Por encargo, desde Walls and Bridges.
Dibujo de Meryl.
viernes, 2 de marzo de 2012
Poema 24
Ya he publicado varias cosas de Girondo, pero es tan genial, que no puedo dejar de hacerlo.
Espantapájaros. Poema 24.
Espantapájaros. Poema 24.
El 31 de febrero, a las nueve y cuarto de la noche, todos los habitantes de la ciudad se convencieron que la muerte es ineludible.Enfocada por la atención de cada uno, esta evidencia, que por lo general lleva una vida de araña en los repliegues de nuestras circunvoluciones, tendió su tela en todas las conciencias, se derramó en los cerebros hasta impregnarlos como a una esponja.Desde ese instante, las similitudes más remotas sugerían, con tal violencia, la idea de la muerte, que bastaba hallarse ante una lata de sardinas –por ejemplo- para recordar el forro de los féretros, o fijarse en las piedras de una vereda, para descubrir su parentesco con las lápidas de los sepulcros. En medio de una enorme consternación, se comprobó que el revoque de las fachadas poseía un color y una composición idéntica a la de los huesos, y que así como resultaba imposible sumergirse en una bañadera, sin ensayar la actitud que se adoptaría en el cajón, nadie dejaba de sepultarse entre las sábanas, sin estudiar el modelado que adquirirían los repliegues de su mortaja.El corazón, sobre todo, con su ritmo isócromo y entrañable, evocaba las ideas más funerarias, como si el órgano que simboliza y alimenta la vida sólo tuviera fuerzas para irrigar sugestiones de muerte. Al sentir su tic-tac sobre la almohada, quien no llorara la vida que se le iba yendo a cada instante, escuchaba su marcha como si fuese el eco de sus pasos que se encaminaran a la tumba, o lo que es peor aún, como si oyese el latido de un aldabón que llamara a la muerte desde el fondo de sus propias entrañas.La urgencia de liberarse de esta obsesión por lo mortuorio, hizo que cada cual se refugiara –según su idiosincrasia- ya sea en el misticismo o en la lujuria. Las iglesias, los burdeles, las posadas, las sacristías se llenaron de gente. Se rezaba y se fornicaba en los tranvías, en los paseos públicos, en medio de la calle... Borracha de plegarias o de aguardiente, la multitud abusó de la vida, quiso exprimirla como si fuese un limón, pero una ráfaga de cansancio apagó, para siempre, esa llamarada de piedad y de vicio.Los excesos de libertinaje y de la devoción habían durado lo suficiente, sin embargo, como para que se demacraran los cuerpos, como para que los esqueletos adquiriesen una importancia cada día mayor. Sin necesidad de aproximar las manos a los focos eléctricos, cualquiera podía instruirse en los detalles más íntimos de su configuración, pues no sólo se usufructuaba de una mirada radiográfica, sino que la misma carne se iba haciendo cada vez más traslúcida, como si los huesos, cansados de yacer en la oscuridad, exigieran salir a tomar sol. Las mujeres más elegantes –por lo demás- implantaron la moda de arrastrar enormes colas de crespón y no contentas con pasearse en coches fúnebres de primera, se ataviaban como un difunto, para recibir sus visitas sobre su propio túmulo, rodeadas de centenares de cirios y coronas de siemprevivas.Inútilmente se organizaron romerías, kermeses, fiestas populares. Al aspirar el ambiente de la ciudad, los músicos, contratados en las localidades vecinas, tocaban los “charlestons” como si fuesen marchas fúnebres, y las parejas no podían bailar sin que sus movimientos adquiriesen una rigidez siniestra de danza macabra. Hasta los oradores especialistas en exaltar la voluptuosidad de vivir resultaron de una perfecta ineficacia, pues no sólo los tópicos más experimentados adquirían, entre sus labios, una frigidez cadavérica, sino que el auditorio sólo abandonaba su indiferencia para gritarles: “¡Muera ese resucitado verborrágico! ¡A la tumba ese bachiller de cadáver!”.Esta propensión hacia lo funerario, hacia lo esqueletoso, ¿podía dejar de provocar, tarde o temprano, una verdadera epidemia de suicidios?En tal sentido, por lo menos, la población demostró una inventiva y una vitalidad admirables. Hubo suicidios de todas las especies, para todos los gustos: suicidios colectivos, en serie, al por mayor. Se fundaron sociedades anónimas de suicidas y sociedades de suicidas anónimos. Se abrieron escuelas preparatorias al suicidio, facultades que otorgaban título “de perfecto suicida”. Se dieron fiestas, banquetes, bailes de máscaras para morir. La emulación hizo que todo el mundo se ingeniase en hallar un suicidio inédito, original. Una familia perfecta –una familia mejor organizada que un baúl “Innovation”- ordenó que la enterrasen viva, en un cajón donde cabían, con toda comodidad, las cuatro generaciones que adornaban. Ochocientos suicidas, disfrazados de Lázaro, se zambulleron en el asfalto, desde el veinteavo piso de uno de los edificios más céntricos de la ciudad. Un “dandy”, después de transformar en ataúd la carrocería de su automóvil, entró en el cementerio, a ciento sesenta kilómetros por hora, y al llegar ante la tumba de su querida se descerrajó cuatro tiros en la cabeza.El desaliento público era demasiado intenso, sin embargo, como para que pudiera persistir ese ímpetu de aniquilamiento y exterminio. Bien pronto nadie fue capaz de beber un vasito de estricnina, nadie pudo escarbarse las pupilas con una hoja de “gillette”. Una dejadez incalificable entorpecía las precauciones que reclaman ciertos procesos del organismo. El descuido amontonaba basuras en todas partes, transformaba cada rincón en un paraíso de cucarachas. Sin preocuparse de la dignidad que requiere cualquier cadáver, la gente se dejaba morir en las posturas más denigrantes. Ejércitos de ratas invadían las casas con aliento de tumba. El silencio y la peste se paseaban del brazo, por las calles desiertas, y ante la inercia de sus dueños –ya putrefactos- los papagayos sucumbían con el estómago vacío, con la boca llena de maldiciones y de malas palabras.Una mañana, los millares y millares de cuervos que revoloteaban sobre la ciudad .oscureciéndola en pleno día, se desbandaron ante la presencia de una escuadrilla de aeroplanos.Se trataba de una misión con fines sanitarios, cuyo rigor científico implacable se evidenció desde el primer momento.Si aproximarse demasiado, para evitar cualquier peligro de contagio, los aviones fumigaron las azoteas con toda clase de desinfectantes, arrojaron bombas llenas de vitaminas, confetis afrodisíacos, globitos hinchados de optimismo, hasta que un examen prolijo demostró la inutilidad de toda profilaxis, pues al batir el récord mundial de defunciones, la población se había reducido a seis o siete moribundos recalcitrantes.Fue entonces –y sólo después de haber alcanzado esta evidencia- cuando se ordenó la destrucción de la ciudad y cuando un aguacero de granadas, al abrasarla en una sola llama, la redujo a escombros y a cenizas, para lograr que no cundiera el miasma de la certidumbre de la muerte.
Oliverio Girondo
domingo, 26 de febrero de 2012
DOS de Dolina
UNO: La TRISTEZA de los Domingos a la tarde
DOS: EL arte de la IMPOSTURA
El hombre de nuestros días vive tratando de causar buena impresión. Su principal desvelo es la aprobación ajena. Para lograrla existen diferentes métodos y estrategias.
Algunos ejercen la inteligencia, otros se deciden por la tenacidad o la belleza, otros cultivan la santidad o el coraje.
Sin embargo, por ser todas estas virtudes muy difíciles de cumplir, ciertos pícaros se limitan a fingirlas.
Por cierto que tampoco esto es sencillo: el engaño es una disciplina que exige atenciones y cuidados permanentes.
Por suerte para los hipócritas y simuladores, existe desde hace mucho tiempo el Servicio de Ayuda al Impostor.
Cuando algún zaparrastroso quiere presumir de elegante, el Servicio le recomienda sastres, lociones y corbatas.
Si se trata de aparentar cultura, el cliente tiene a su disposición frases hechas, aforismos brillantes y gestos de suficiencia.
Los que pretenden pasar por guapos son adiestrados en el arte del aplomo y la compadrada.
Muchos pobres practican para fingirse ricos, y muchos ricos se esfuerzan por parecer indigentes.
Hay que decir que algunos postulantes son muy adoquines y no alcanzan a completar los cursos. Otros tienen características tan marcadas que resulta imposible disimularlas.
Durante muchos años, los hipócritas aplazados debieron resignarse a mostrar crudamente sus verdaderas y abominables condiciones, o bien a ser descubiertos en sus torpes fraudes. Pero con el tiempo, el Servicio encontró una fórmula drástica para socorrer a los menos favorecidos. Así nació el reemplazo liso y llano como recurso extremo.
Imaginemos a un morocho tratando infructuosamente de ingresar en un selecto club nocturno. El hombre fracasa con las tinturas y el maquillaje.
Inmediatamente el servicio designa a un rubio cabal en su reemplazo. El impostor entra sin problemas a la milonga y en nombre del morocho rechazado baila y se divierte toda la noche.
Los ejemplos son innumerables: estudiantes mediocres que se hacen reemplazar en los exámenes; enamorados tímidos que -como Cyrano de Bergerac- mandan en su lugar a un picaflor; empleados capaces que para lograr un ascenso envían a un chupamedias y personas hartas de su familia que se hacen substituir en los cumpleaños.
El Servicio de Ayuda al Impostor ha ido perfeccionando la tecnología del reemplazo con disfraces impecables. Se sospecha que hoy en día, la mayoría de las personas que uno trata son en realidad agentes de la organización. Nuestros amigos, nuestras novias, nuestros gobernantes y nuestros cuñados pueden haber sido reemplazados por impostores profesionales. Tal vez yo mismo estoy fingiendo escribir estas minucias a nombre y beneficio de un cliente llamado Dolina. Tal vez usted, que finge leerme, esté reemplazando a alguien que no se atreve a confesar que los mitos de Flores lo tienen harto.
II Los gobiernos, lo mismo que las personas particulares, viven preocupados por la opinión de los de afuera. Continuamente sugieren a la población la necesidad de mejorar lo que se llama imagen exterior.
Para lograrlo se promueve la difusión de nuestros aspectos más brillantes. Cuando nos visitan los extranjeros, se les muestran nuestros rincones más presentables, se les hace comer una empanada y se les obliga a escuchar a la orquesta de Osvaldo Pugliese.
La exaltación de nuestros méritos va casi siempre acompañada de un cuidadoso disimulo de nuestros defectos. Además, en tren de aparentar y a falta de extranjeros, se suele hacer bandera ante los propios criollos.
Con toda insistencia se señala que los médicos argentinos son los mejores del mundo, para no mencionar a los enfermos. Si se produce algún desperfecto en una transmisión internacional, los locutores se apresuran a aclarar que el jarabe se ha originado en el satélite alemán, con lo cual nos quedamos todos tranquilos.
La actitud temerosa del juicio ajeno es proverbial en el periodismo. Hace poco una cronista aprovechó su paso por Roma para consultar a los transeúntes italianos acerca de nuestra nueva situación institucional. Los televidentes recibieron varias reflexiones, expresadas en cocoliche que, en general, nos perdonaban la vida. Al final de la encuesta, la cronista no podía ocultar su satisfacción. Habíamos pasado la difícil prueba de agradar a los heladeros de la Vía Marguta.
No estaría mal recurrir al Servicio de Ayuda al Impostor para perfeccionar nuestras representaciones ante los extraños.
La solvencia de la organización nos permitiría aparentar cualquier cosa: que tenemos 100 millones de habitantes, que somos prósperos, que somos poderosos. Se podrían editar censos adulterados y mapas fraudulentos que nos muestren en el doble de nuestra extensión.
Manuel Mandeb recomendó alguna vez la conveniencia de fingirnos el Japón, para desconcertar a nuestros enemigos. El pensador de Flores proponía que todos nos estiráramos los ojos con los dedos y habláramos pronunciando las erres como eles.
Aquí se nos viene encima una duda: ¿no será que otros países ya nos están engañando? La mentada potencia norteamericana puede ser nada más que una ficción creada por los impostores del norte. A lo mejor, Suecia es un país tropical, pero lo disimula. Quizá la Unión Soviética es una pequeña república del Africa y Luxemburgo es en verdad el mayor país del mundo.
En todo caso, antes de encarar cualquier acción para mejorar nuestra imagen externa es indispensable decidir cuál es la sensación que se quiere dejar. Si dispersamos nuestros esfuerzos en simulaciones diferentes e inconexas, los resultados habrán de ser más bien confusos. Dígasenos de una vez qué fingiremos ser: ¿una nación apacible? ¿una nación encrespada? ¿una nación limpia? ¿una nación angloparlante?
Los tratadistas reconocen tres tipos de impostura: horizontal, ascendente y descendente. La última consiste en mostrarse peor de lo que se es. Y no faltan economistas que postulan este camino para despertar la conmiseración internacional.
III Los teóricos más barrocos del Servicio creen que la impostura es un arte. Y más aún: afirman que todo arte es una impostura. Cien gramos de pinturas al aceite se nos aparecen como un rostro misterioso o como un paisaje lunar. Quinientos kilos de bronce pretenden ser el cuerpo de Hércules. Una curiosa combinación de tintas y papeles es presentada como el alma de un hombre atormentado.
Solamente la música está libre de simulaciones. Un acorde en mi menor es precisamente eso y no pretende ser nada más.
Los teóricos también han defendido el carácter ético de la impostura ascendente. El argumento principal no es muy novedoso: de tanto aparentar bondad, uno acaba por ser bueno.
Faltan en esta monografía datos concretos que permitan al lector la contratación del Servicio.
Lamentablemente, no es posible ofrecerlos.
Para empezar, nadie sabe cuál es la ubicación de la entidad. A veces, el local asume el aspecto de un almacén. Otras veces, se aparece como un copetín al paso, o como una estación de ferrocarril. Los impostores son siempre consecuentes con sus representaciones y por más que uno les plantee sus necesidades, insisten en vender garbanzos, servir una ginebra o despachar un boleto de ida y vuelta a Caseros.
Es cierto que a menudo aparecen impostores ofreciendo sus servicios. Pero la organización ya ha advertido al público que se trata en realidad de falsos impostores que deben ser denunciados a la policía.
IV Vaya uno a saber cuántos ridículos firuletes habremos hecho los criollos para agradar a los polacos y coreanos.
¿Estaremos bien? ¿No seremos una nación fuera de lugar? ¿Qué pensarán de nosotros estos visitantes holandeses? ¿Le ha gustado nuestra autopista, señor Smith? ¡Cuidado, disimulen que ahí viene un francés! ¿No estaremos desentonando en el concierto internacional?
Yo creo que tal vez no importa desentonar en un concierto que parece dirigido por Mandinga.
Vale la pena intentar el camino difícil, el más penoso, el más largo pero también el más seguro. Es el camino de la verdad. El que quiera parecer honrado, que lo sea. El que quiera fama de valiente, que se la gane a fuerza de guapeza.
Y si queremos que el mundo piense que somos una gran nación, sepamos que lo más conveniente es ser de veras una gran nación.
Mientras llegan esos tiempos, podríamos empezar a fingir que no fingimos.
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