"- Estás más hermosa que
nunca.
- Para mí, el tiempo no pasó.
- Gracias.
- Es que te quiero,
¿sabés?"
Me
resuena en la cabeza esa canción... "te amaré...". ¿Cuándo la
escuché por primera vez? Qué momento, días y meses de mierda. ¿Alguna vez dejó de sonar? Ahora que cuento el tiempo...
Qué
absurdo que es esto. Sos absurdo. Yo soy soberbia. Podía soportar estar ahí, pero ya no. ¡Ah! Es como si me sacudieran el alma. No se puede explicar,
es inútil y todo intento debe ser mirado con benevolencia. Es, en cierto punto,
digno de lástima. Por supuesto, eso del alma es una expresión metafórica,
porque no tengo idea de qué es el alma. Es decir, si es que existe. Pero queda
claro, es agonía. (¿Cuántas veces dije agonía?).
Directamente,
no sé en qué momento dejó de estar bien. Quiero decir, ¿por qué aún no volvió a estar bien? La intermitencia es
una cagada, no hay otra forma de calificarla. El correo ya no trae más cartas y yo me siento una eterna
idiota.
Agota
controlar tanta porquería que hace fuerza para salir desde adentro todos los
días. Y no deja de haber mierda alrededor.
Cita obligada:
"Quiero decir que pongamos que uno comprende que todo es absurdo, entonces no puede ser tan absurdo porque uno es consciente de que es absurdo y la conciencia de ello es lo que le otorga sentido. ¿Me entienden? Es un pesimismo optimista."
C. Bukowski.
Quiero volver a donde estaba antes. O a antes
de antes de antes, mejor. ¿Alguna vez te preguntaste si cuando te conozcan,
alguien va a saber quién sos? ¿Lo sé yo? ¿Quién sos?
Hay gente que es tan idéntica a todo, que
resulta aburrido, ya es un cliché, ahora quiero ser normal, así dejo de ser
normal.
No estuve quieta mucho tiempo. Hasta respiré hondo y bajé a
los antros más decadentes con las mejores intenciones, que quedaron en
intenciones. Intenté con la abstracción y aposté por la paz, pero llegó tarde a
mi cumpleaños, y se fue temprano.
Con frecuencia pienso
que tengo que dejar de hablar, que es necesario, imperante.
Nunca lo logro. Sin excepción. Me fuerzan a hablar, a decir algo, a
soltar un montón de palabras que muchas veces no quieren decir nada.
Mucho no tiene nada que ver con esto, por
fortuna. Y muchas cosas sí. Y casi todo tiene que ver conmigo. Y mucho de todo,
no.
Pero, a falta de transiciones que nos devuelvan a una admiración silenciosa, ¿cómo no hablar?
***
Cita obligada:
"Quiero decir que pongamos que uno comprende que todo es absurdo, entonces no puede ser tan absurdo porque uno es consciente de que es absurdo y la conciencia de ello es lo que le otorga sentido. ¿Me entienden? Es un pesimismo optimista."
C. Bukowski.
Me
remito, entre otras cosas, a:
Graficado en:
Y
simplificado en:
